MEMBRANA PLASMÁTICA: También llamada plasmalema, es la que
limita al protoplasto, es diferencialmente permeable y es capaz de realizar
transporte activo, impidiendo la salida de algunas sustancias o permitiendo la
entrada de otras aún en contra de un gradiente de
concentración. En la membrana plasmática se realiza la síntesis de la celulosa
y de la calosa.
En las células procariotas
(bacterias), la única membrana existente cumple la función de limitar a la
célula frente al medio externo. En los eucariotas, la variedad de estructuras
de membrana existentes permite que se clasifiquen en cinco grupos, de acuerdo a
su función:
· Barreras físicas entre
compartimentos, que proveen un medio ambiente adecuado para que ocurran
procesos biológicos con la máxima eficiencia.
· Transporte de iones y
moléculas entre compartimentos para mantener esos ambientes.
· Transporte de moléculas
por una variedad de mecanismos en los diferentes compartimentos para su
procesamiento.
· Receptoras de señales
químicas y transductoras de esas señales entre compartimentos.
· Productoras de energía y
transductoras de esa energía entre compartimentos.
Sistema de membranas
celulares que establecen verdaderos compartimientos que permiten una
interconexión regulada de los distintos sectores.
En primer lugar existe la
membrana plasmática o plasmalema que representa el límite de cada una de las
células y que las vinculan con su entorno o ambiente extracelular.
Pero, aún dentro de la
célula hallamos la carioteca o membrana nuclear. Limitando los organelos
semi-autónomos (condrioma y cloroplastos) también vemos dobles membranas similares;
envolviendo las enzimas de los lisosomas encontramos una membrana única. Como
si esto fuera poco existen todavía las membranas del golgisoma y las que forman
el retículo citoplasmático que se extienden por todo el hialoplasma o matriz.
La célula constituye un
dinámico sistema abierto, pero este sistema está regulado y el flujo armónico
de actividades entre los distintos compartimientos celulares depende, en gran
parte, de las propiedades y constituyentes estructurales y funcionales de las
membranas que poseen una permeabilidad selectiva.
Toda la vida celular depende
de las membranas. La membrana plasmática, por ejemplo, si se lesiona o perfora,
es capaz de realizar el cierre de esa perforación, por reacomodación molecular.
Pero si el orificio es grande, es decir, la lesión es extensa, ello conduce a
la muerte celular.
LA MEMBRANA PLASMATICA
FUNCIONES
Participa en la
determinación de la forma celular.
Mantiene las diferencias
bioquímicas entre el medio interno celular (hialoplasma) y el medio extracelular.
Conserva las diferencias: iónicas de uno y otro lado y por ello presenta la
diferencia de potencial y actúa como un dipolo con carga eléctrica.
Para cumplir la, función
anterior, presenta permeabilidad selectiva
Participa en la captura de
sustancias sólidas y líquida; (endocitosis) y también en la expulsión de
partículas (exocitosis).
Los contactos intercelulares
y los intercambios directos se producen entre las células mediante
modificaciones o adaptaciones; funcionales de la membrana plasmática.
Es fundamental en el
reconocimiento de sustancias extrañas mediante la llamada cubierta celular,
provista de receptores celulares o de superficie. Esta característica tiene
especial importancia en los fenómenos inmunitarios pues de esta manera se pueden
reconocer las sustancias ajenas o extrañas, es decir, los antígenos.
Participa en el
desplazamiento celular global; ya sea mediante prolongaciones llamadas
seudópodos, ya sea mediante forma, especiales llamadas cilias o flagelos.
La membrana plasmática
aparece en todas las células, con un espesor variable entre 10 y 60 nanómetros.
Cuando se observa al
microscopio electrónico se advierte que la membrana plasmática tiene una
estructura trilaminar. En la zona central, aparece una banda clara de 3.5
nanómetros de espesor que correspondería a una doble capa de fosfolípidos. Esta
bicapa estaría recubierta en ambas caras, por moléculas proteicas constituyendo
dos capas, de las cuales la externa tiene más espesor que la interna (con
alrededor de 2 nanómetros cada una).
Se sabe que los fosfolípidos
presentan dos polos: uno hidrófobo, que se encuentra en la parte media de la
membrana ; el otro, polo hidrófilo, es el que se relaciona con las capas
proteicas, de uno y otro lado de la membrana. Tanto la bicapa lipídica como las
capas proteicas son asimétricas y con distinta estructura química. Por otra
parte presentan, una como otra, desplazamientos (para los lípidos, lateral;
para las proteínas también de dentro a afuera) o fluidez.
Esta explicación es la llamada
teoría del mosaico fluido. Existe, pues, una capa lipídica continua que
presenta desplazamientos laterales y en la cual están intercaladas las
proteínas integrales de la membrana.
Los glúcidos de la membrana
plasmática, ya sea como glucoproteínas o glucolípidos, se encuentran en la
superficie externa de la membrana, formando la llamada túnica celular.
Esta túnica celular presenta
dos funciones importantes: función adhesiva y capacidad de receptor. Los
receptores son moléculas proteicas que actúan a nivel de la interfase entre la
superficie celular y el medio extracelular.
A las células llegan señales
químicas (hormonas, prostaglandinas, antígenos, toxinas bacterianas,
neurotransmisores). El receptor reacciona con esa molécula señal y determina
respuestas biológicas. Entre estas respuestas pueden haber traslocación de
iones o activación de enzimas de las membranas.
Dos de ellas son la
adenil-ciclasa y la guanil-ciclasa, que a su vez producen AMP cíclico o segundo
mensajero.
Mediante la superficie
celular y la túnica o cubierta celular, las células se reconocen y se
relacionan entre sí. Reconocen como extrañas o ajenas las células de otro
individuo y se ponen en marcha los fenómenos inmunológicos del rechazo al
trasplante, por ejemplo.
Modificaciones de la
membrana plasmática:
Se pueden advertir
modificaciones con dos objetivos: aumentar la superficie celular o aumentar la
interconexión celular.
Para aumentar la superficie
celular existen, por ejemplo, las microvellosidades, en las células del
epitelio intestinal. De esta manera se calcula que la célula aumenta unas
10.000 veces la superficie, si la comparamos con una célula que tuviera la
superficie completamente lisa.
Existen también uniones de
importancia funcional: uniones en hendidura (son formaciones que permiten la
comunicación, mediante conductos que facilitan el pasaje de iones y moléculas
pequeñas); los desmosomas que realizan fijaciones intercelulares barra terminal
y la unión estrecha.


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